CAMBIO DE USO DE LOCAL A VIVIENDA

Cambio de uso de local a vivienda: requisitos y aspectos a tener en cuenta

¿Es posible comprar un local y convertirlo en una vivienda?

La respuesta es: depende.

En los últimos años, y especialmente en municipios donde existe escasez de suelo disponible para nuevas viviendas, se han planteado cada vez más operaciones de cambio de uso de locales a vivienda.

Sobre el papel, puede parecer una operación sencilla: comprar un local, realizar una reforma y convertirlo en una vivienda.

Sin embargo, no todo local puede transformarse legalmente en vivienda.

Antes de comprar un inmueble con esta finalidad es imprescindible realizar un estudio previo de viabilidad, tanto desde el punto de vista urbanístico como técnico y jurídico.

¿Qué hay que comprobar antes de cambiar el uso de un local?

Existen dos grandes bloques de cuestiones que deben analizarse:

  1. La normativa urbanística y las condiciones de habitabilidad.
  2. La normativa de la Comunidad de Propietarios.

Ambos aspectos son fundamentales y pueden determinar que la operación sea viable o que, por el contrario, no pueda llevarse a cabo.

1. ¿Permite el Ayuntamiento el cambio de uso?

El primer paso debe ser comprobar la normativa urbanística aplicable al inmueble.

No todos los locales pueden cambiar su uso a vivienda. La posibilidad dependerá, entre otras cuestiones, del planeamiento urbanístico del municipio y de las condiciones establecidas para el edificio y la zona en la que se encuentra.

Además, el futuro inmueble deberá cumplir las condiciones exigibles a una vivienda, especialmente en materia de habitabilidad, superficie, altura, iluminación, ventilación, distribución, accesibilidad y demás requisitos técnicos que resulten aplicables.

Por eso, antes de realizar una oferta o entregar una señal por un local con la intención de convertirlo en vivienda, es fundamental comprobar que urbanísticamente el cambio de uso es posible.

2. ¿Puede la Comunidad de Propietarios impedir el cambio de uso?

Esta es otra de las cuestiones que deben analizarse.

El hecho de que el Ayuntamiento permita el cambio de uso no significa automáticamente que podamos realizar la operación sin tener en cuenta el título constitutivo, los estatutos y las normas de la Comunidad de Propietarios.

Hay que revisar la documentación de la comunidad para comprobar si existe alguna limitación o prohibición respecto del cambio de uso de los locales.

Además, dependiendo de las circunstancias concretas de la actuación, puede ser necesario obtener el acuerdo de la Comunidad de Propietarios con la mayoría que corresponda conforme a la Ley de Propiedad Horizontal.

Aquí es especialmente importante distinguir entre:

  • El cambio de uso del inmueble.
  • Las obras que sean necesarias para llevarlo a cabo.
  • Las actuaciones que afecten a elementos comunes.
  • Las modificaciones que puedan alterar la configuración exterior del edificio.

Cada una de estas cuestiones puede tener un régimen jurídico diferente.

¿Basta con reformar el local?

No.

Uno de los errores más frecuentes es pensar que, si técnicamente podemos construir una vivienda dentro del local, ya podemos utilizarlo legalmente como tal.

No es suficiente.

Un local puede estar perfectamente acondicionado con cocina, baño, dormitorios y salón y, sin embargo, seguir teniendo jurídicamente la consideración de local si no se ha tramitado correctamente el cambio de uso.

Por eso, la operación debe analizarse desde el principio de forma integral:

urbanismo + aspectos técnicos + Comunidad de Propietarios + documentación jurídica y registral.

¿Qué ocurre con el Registro de la Propiedad?

Una vez realizado el cambio de uso conforme a la normativa aplicable, habrá que analizar también su reflejo documental y registral, de manera que la descripción del inmueble sea coherente con su nueva realidad jurídica.

Esto puede ser especialmente importante si en el futuro queremos:

  • Vender el inmueble.
  • Solicitar financiación hipotecaria.
  • Constituir una hipoteca.
  • Acreditar que se trata legalmente de una vivienda.
  • Evitar problemas en una futura compraventa.

Una vivienda que físicamente parece una vivienda, pero cuya documentación sigue identificándola como local, puede generar importantes problemas en una operación posterior.

El estudio de viabilidad: el paso que no debería faltar

Si estás pensando en comprar un local para convertirlo en vivienda, el estudio de viabilidad debería hacerse antes de comprometer la compra, no después.

Es recomendable analizar, entre otras cuestiones:

  • La normativa urbanística aplicable.
  • La compatibilidad del uso residencial.
  • Las condiciones de habitabilidad.
  • Las características técnicas del local.
  • El título constitutivo y los estatutos de la Comunidad de Propietarios.
  • Las posibles limitaciones al cambio de uso.
  • Las obras necesarias.
  • La necesidad de actuar sobre elementos comunes.
  • La situación registral y catastral.
  • Los trámites administrativos necesarios.
  • La viabilidad económica de la operación.

Conclusión

Convertir un local en vivienda es posible en determinados casos, pero no puede darse por hecho que cualquier local sea susceptible de cambio de uso.

La operación requiere analizar previamente tanto la normativa urbanística y técnica como las posibles limitaciones derivadas de la Comunidad de Propietarios.

Por eso, si estás pensando en comprar un local con la intención de convertirlo posteriormente en vivienda, no firmes unas arras basándote únicamente en que “otros locales del edificio ya se han convertido” o en que físicamente parece posible hacer la reforma.

Cada inmueble tiene sus propias circunstancias.

Un buen estudio de viabilidad realizado antes de comprar puede determinar si estamos ante una buena oportunidad de inversión o ante un problema que acabamos de comprar.